¿Realmente hay más casos de alergias o es que ahora se diagnostican más y antes muchos pasaban desapercibidos?
Sí, esto es cierto principalmente en los países desarrollados en los que las cifras de prevalencia de enfermedades alérgicas ya sobrepasan el 20% de la población.
Parece que los factores causantes de este incremento se asocian con el estilo de vida occidental. Uno de estos factores puede ser el hecho que nuestra sociedad pasa la mayor parte del tiempo en lugares cerrados. El aumento de la humedad en las casas con aire acondicionado fomenta, por ejemplo, el crecimiento de mohos y ácaros del polvo. El aumento de animales de compañía también incrementa el riesgo de sensibilización alérgica.
¿Disminuye la lactancia materna el riesgo de tener alergia?
Según un estudio de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos), la lactancia materna ayuda a proteger a los niños contra el asma alérgica. Los alérgenos del aire pueden pasar de la madre al niño a través de la leche materna, lo que crea una tolerancia al alérgeno en el bebé.
Sin embargo, esto se contradice con lo que dicen otros especialistas, ya que hay ocasiones en las que en lugar de beneficiar ocasiona problemas al recién nacido; por ejemplo, si el bebé presenta intolerancia a la lactosa (azúcar lácteo) debido a que el intestino del pequeño no produce una cantidad adecuada de lactasa (encima que se encarga de degradar la lactosa). La definición más correcta no sería que el bebé presenta alergia a la leche materna y sí que se debe a consecuencia de la alergia a los alergenos que la madre ha ingerido en su dieta y que en ocasiones pasan a la leche.
¿Estar en contacto con las alergenos desde que nacemos puede hacer que nos acostumbremos a ellos?

