Tag Archives: sida
30 años de sida
Acaban de cumplirse 30 años desde los primeros casos de sida. Repasamos la historia de una enfermedad que corrompe nuestras defensas. [ver artículo]
Sida: “Corrupción en el sistema inmunológico”
Después de 30 años y más de 30 millones de muertos [ver línea temporal] desde la aparición de los primeros casos de sida, las formas de transmisión del virus que provoca esta enfermedad, el VIH, siguen siendo las mismas. La sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna. Esto revela lo difícil que es convencer a la gente de que cambie sus hábitos y que no practique sexo sin protección, además de no compartir jeringuillas ni cuchillas de afeitar. Sólo con eso se frenaría la epidemia de sida que avanza en todo el mundo. Las vías de contagio del VIH son muy limitadas, y es muy frágil fuera del cuerpo humano, sólo resiste unos minutos. Sin embargo, dentro es implacable.
Primero engaña al cuerpo y luego corrompe sus defensas: las convierte en fábricas de virus hasta agotar sus energías y, cuando ya se han rendido, aparecen otras infecciones secundarias y cánceres oportunistas que aprovechan la situación y matan al paciente, no el propio VIH. Fue el aumento de esas enfermedades oportunistas a principios de los años 80, sin un motivo aparente, lo que hizo sospechar a los médicos de que algo raro pasaba. En 1982 se dieron cuenta de que todas esas muertes tenían en común un punto de partida, una bajada de las defensas a la que llamaron síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).
Un año después, investigadores franceses y estadounidenses consiguieron identificar al causante de esa enfermedad, el VIH. Como cualquier otro virus, se introduce en las células y las utiliza para multiplicarse, pero lo que hace especial al VIH es que sus anfitriones preferidos son los linfocitos T, las células que deberían proteger al cuerpo del virus. La infección es muy lenta. Al principio hay tan pocos virus que es imposible detectarlos y por eso hay que esperar un mínimo de 3 meses tras haberse expuesto al contagio para hacerse la prueba del VIH. Y aunque una persona resulte ser seropositiva, el virus puede pasar más de 10 años en su cuerpo, reproduciéndose muy despacio y sin producir ninguna reacción. Sólo en la fase final, cuando cae el número de linfocitos T y el de virus se dispara, aparece la enfermedad del sida. Pero hasta entonces, la capacidad del VIH para pasar desapercibido facilita mucho el contagio.
El virus también juega con otra ventaja. Siempre está cambiando, mutando continuamente: aunque la infección es lenta, la evolución biológica del virus es tan rápida que cada paciente acaba teniendo una subespecie diferente. Por eso es tan escurridizo y aún no hay cura ni vacuna para el sida. Los tratamientos más modernos son caros cócteles de medicamentos antiretrovirales, que contienen el aumento del número de virus y así alargan y mejoran la vida de los pacientes.En la actualidad hay en el mundo casi 40 millones de infectados.
El VIH sigue aprovechándose de nuestras debilidades: la falta de información, los prejuicios religiosos contra el uso del preservativo y la irresponsabilidad frenan la prevención, que hoy por hoy es la única arma eficaz contra el sida

