Aunque en abril de 2010 se había anunciado la decisión de ubicar el Telescopio Europeo Extremadamente Grande en el Cerro Armazones, en Chile, hasta ayer mismo, 11 de julio de 2012, no se había dado un paso fundamental para asegurar su construcción como era el de aprobar el programa, tal y como se puede leer en ESO To Build World’s Biggest Eye On The Sky.
Austria, la República Checa, Alemania, los Países Bajos, Suecia y Suiza votaron a favor, mientras que Bélgica, Finlandia, Italia y el Reino Unido también lo hicieron pero pendientes de la aprobación de sus ministerios o gobiernos correspondientes, lo que no debería suponer ningún problema.
Por su parte Dinamarca, Francia, España y Portugal todavía no pueden asegurar su posición al respecto, por lo que se abstuvieron.
Los países participantes tienen que subir en un 2% sus pagos como miembros del Observatorio Europeo del Sur, de ahí la dificultad de algunos de ellos para confirmarlo.
También es importante que Brasil ratifique de una vez su entrada como miembro del Observatorio, puesto que su cuota de inscripción es necesaria para llevar el proyecto a cabo y este no se pondrá en marcha hasta que se hayan asegurado al menos el 90 por ciento de los 1.083 millones de euros que se estima que va a costar.
Si todo va bien el E-ELT podría estar en funcionamiento en la década de los 20. Cuando esté en servicio su espejo principal segmentado de 39,3 metros podría resolver detalles hasta 16 veces más finos que el mismísimo Hubble.


